Las llaman encuestas, pero no lo son


Los medios, los periodistas, tenemos la manía de medir la opinión pública sobre todo lo que ocurra. Y no está mal, si no tratamos de mostrarla como la voz del pueblo, que es la voz de… de algo.

Para eso usamos las encuestas. Aunque otras veces usamos otras cosas que llamamos encuestas, pero no lo son. Pedimos la opinión a nuestro público y tenemos unos resultados que, si no son manipulados, pueden mostrarnos la visión de un grupo de personas, pero de ninguna manera podemos decir que es algo representativo del sentir de una sociedad. Eso que llamamos opinión pública.

Poner una pregunta en la que puede votar cualquiera en nuestra web, redes sociales con llamadas o mensajes (es decir, de forma no técnica) puede tener muchos nombres, pero no es una encuesta. Esa palabra nos remite a un producto técnico con “una muestra representativa de grupos sociales”, como explica el diccionario.

La mayoría de periódicos españoles con ocasión del debate de investidura del 2 de marzo hicieron sus “encuestas”. La prueba de que no muestran el sentir de una población es que tienen al menos tres resultados distintos.

Que el mejor fue Pablo Iglesias, dicen Público, El Diario y El Periódico; que Albert Rivera, según El Español y El País; que Rajoy, según ABC, La Razón y El Mundo.

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Más que hablar de la percepción ciudadana sobre algo, en este caso el debate de investidura en España, esas “encuestas” nos hablan de cuál es el público de cada medio. O, en último caso, de qué opinan los lectores de un periódico determinado.

Nos queda, a los periodistas, evitar el uso excesivo de este recurso y no mostrar sus resultados como una representación de la opinión pública. Al público, en cambio, nos corresponde no tomar estas falsas encuestas como palabra divina.

Las verdaderas encuestas valen en cierta forma, sí, cuando son bien hechas. Pero no debemos olvidar que, como dice Pierre Bourdieu, la opinión pública no existe y que, como Benjamín Disraeli o Mark Twain (quién sabe) explicaba, hay tres tipos de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las encuestas.

@Columna5


 

 

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