La fastidiosa autopromoción de El Comercio


Todos los medios caen, de vez en cuando, en la autopromoción. Caen en mostrar como noticia algo que es de interés particular del medio y eso los aleja del concepto de servicio público que deben tener los medios de comunicación.

Cada año, por estas fechas, diario El Comercio, de Ecuador, emplea toda su capacidad para hacerse autopromoción con un producto de la empresa, la competencia atlética Quito Últimas Noticias 15 K.

Lo especial de este caso es que la autopromoción no se la hace como cualquier otra. Se hace con despliegue amplio, a seis columnas en portada, nota principal durante cuatro días y 34 noticias en la versión digital con la etiqueta de la carrera. Y las noticias, las verdaderas noticias, ¿dónde se ponen? Por ahí no más, abajo.

Empezó de forma discreta, en la portada, pero abajo. Incluso, con notas útiles, de servicio para los atletas (clic para ampliar):

ec_comercio.750 24

ec_comercio.750 25

ec_comercio.750 28

Luego fue la noticia principal de cada día hasta llegar a las seis columnas:

ec_comercio.750 31

ec_comercio.750 1

ec_comercio.750 2

ec_comercio.750 3

Este año ocurrió, y el anterior también:

ec_comercio.750 2012 3

ec_comercio.750 2012 4

No solamente eso. Resulta chocante entrar en el El Comercio digital, uno de los mejores sitios de los periódicos impresos del Ecuador, y toparse al abrir con dos notas de autopromoción:

autopromoción el comercio

Y bajar un poco más y hallar otra de una campaña impulsada por el medio:

autopromoción el comercio más

No se trata de dar clases aquí sobre qué es noticia o qué es más noticia. Eso ya lo han hecho otros (Fuentes: 1, 2 y 3). Pero si un tema ocupa un espacio tan importante en un medio, en teoría, es que se trata de algo que es “más noticia”, que tiene importancia e interés para su público. ¿En este caso es así o es una ficción creada por el medio?

Javier Darío Restrepo, en el Consultorio Ético de la FNPI, escribe lo siguiente:

“Los intereses de la fuente, los del propio periodista o de su medio, están subordinados al servicio que se le debe prestar al lector” (Fuente).

“Un periodista les debe lealtad a sus lectores y a nadie más. Ni siquiera al dueño del medio que le paga” (Fuente).

“Privilegiar los intereses, afectos o desafectos de los dueños convierten al medio de comunicación en caja de resonancia de una familia, o de una empresa, pero no de una sociedad” (Fuente).

Restrepo también habla sobre la promoción de campañas públicas, como la que hace El Comercio con ¡Compórtate a la altura! (que hasta ofrece premios):

“En algunos manuales de estilo se rechaza la actividad de promoción de campañas públicas con las que medios y periodistas asumen un liderazgo cívico. La razón de ese rechazo es que el compromiso con una campaña restringe y le  quita legitimidad a la acción de medios y periodistas y los introduce en el campo de la actividad política en el que la credibilidad se pone en peligro” (Fuente).

Mal de muchos…, pero El Comercio no es el único. Aunque sí, estoy seguro, el más entusiasta de la autopromoción, de una fastidiosa autopromoción.

Juan Francisco Beltrán


@Columna5


Periodista, tuitero y cartel de anuncios

Mezclar información con publicidad no es nuevo para algunos periodistas. Esta vez lo hacen en Twitter, pero los dilemas éticos se mantienen.

.

No son los primeros y, de seguro, no serán los últimos que lo hagan. Desde hace un tiempo, algunos periodistas deportivos ecuatorianos intercalan sus tuits con publicidad y retuits de las cuentas de sus anunciantes.

Al menos cuatro periodistas hacen eso: Rómulo Barcos (@romulobarcos), Andrés Guschmer (@aguschmer), Carlos Víctor Morales (@CarlosVictorM) y Vito Muñoz (@VitoMunoz_U).

En un análisis hecho durante una semana a Barcos, uno de los que más publicidad envía, se contaron más de 50 tuits publicitarios, algunas son recomendaciones, otras menciones y algunos retuits:

.

Andrés Guschmer hace lo mismo, con al menos tres marcas:

.

Carlos Víctor Morales:

.

Vito Muñoz:

.

Casos en Argentina y EE.UU.

Esta forma en que algunos periodistas obtienen ingresos tiene antecedentes en otros países.

En Argentina, dos “Twitter-empresarios”, Roberto Mayo y Juan Pablo Varsky, empezaron el negocio en el año 2010. Ellos crearon la cuenta @VarskySports que publica tuits de información deportiva con patrocinio.

.

Algo similar hace Paul Brandus (@WestWingReport), un periodista que reporta desde la Casa Blanca desde el año 2009. Brandus es el reportero, director, editor, relacionista público y asesor de publicidad de esa cuenta, según una nota publicada en el blog de El País, de España, Periodismo con Futuro.

.

¿Convertirse en periodista-publicista, o no?

Robert Niles, editor de ThemeParkInsider.com y director de publicidad de Violinist.com, considera que al reducirse los equipos, a veces el mismo periodista se ve obligado a ejercer de vendedor de anuncios.

La visión de Niles es la de cómo hacer negocio con el periodismo.

“Esta tarea podría dejarse en manos de terceros, pero Niles no lo recomienda. Supondría una pérdida de dinero, opina. Y lo que a primera vista parece un conflicto de intereses, puede solucionarse siendo sincero (…). Di ‘para quién trabajas y de dónde proceden los fondos que sustentan tu página’, aconseja The Online Journalism Review (OJR)”, según una nota del blog del departamento América Latina de la Deutsche Welle DW-Akademie.

¿Es así de sencillo? Para el maestro de ética periodística, Javier Darío Restrepo, no lo es.

El argumento ético de Restrepo, que lo dijo el martes anterior durante la conferencia web “Los nuevos dilemas éticos”, es que el periodista debe hacer creíble la información que emite.

“No sólo encontrar la verdad, (sino) hacer que esa verdad la crean. Cuando estoy mezclando publicidad, estoy mandando un mensaje implícito: yo no soy independiente porque tengo que hacerle caso a quien me está pagando”, dijo el periodista colombiano.

Los manuales de ética de los medios de comunicación, explicó Restrepo, dicen que la publicidad debe ser completamente independiente y muy diferenciada para saber que es distinta de la información.

“Llega el momento en que el receptor de información se cansa y cree que se están burlando de él cuando no sabe si lo que recibe es publicidad o información”, dijo Restrepo.

.

Otras opiniones sobre lo ético

En el siempre útil Consultorio Ético de la FNPI, en donde Javier Darío Restrepo responde preguntas de periodistas, dice varias cosas, como las siguientes:

“Conviene pensarlo: ¿qué sería de un periodista sin credibilidad? Que es el peligro a que se expone quien pasa a ser el vocero o voceador de un producto, de un gobierno, de un partido o de un candidato”. (Enlace)

“Las funciones del periodista y las del publicista son incompatibles pretender ejercerlas simultáneamente, es un imposible ético en el que la peor parte la lleva el ejercicio periodístico y, por tanto, toda la sociedad”. (Enlace)

“No se puede ser a la vez periodista y vendedor de publicidad. Otra razón: la del periodista es una función de líder de la sociedad. Y a todas luces la dignidad del líder se ve disminuida por esa función de vendedor”. (Enlace)

.

Y para quienes creen que, por ser periodismo deportivo, las reglas cambian:

“La información deportiva es periodismo, no entretenimiento. Como tal tiene toda la dignidad y respetabilidad de cualquier información periodística y, en consecuencia, debe ser independiente.

Un comentarista o redactor deportivo que vende cupos publicitarios no es creíble para nadie, siempre predominará la imagen de vendedor y de sus intereses personales, sobre la del profesional de la información”. (Enlace)

.

Enlaces de interés:

@Columna5